"Las empresas pueden potenciar la labor de las ONG donando productos y servicios y los ciudadanos, comprándolos"

Rodrigo Aguirre de Cárcer, Fundador de Social Bid, la primera plataforma online de subastas benéficas.

Empresas, ONGs y consumidores. Estos son los tres actores de SocialBid, explícanos brevemente para qué sirve SocialBid y qué obtiene cada uno de ellos.

SocialBid es el primer outlet solidario en Internet del mundo. Ayudamos a más de 40 ONG en España a financiar sus proyectos sociales a través de la venta en Internet de productos, servicios y experiencias donadas. Gracias a SocialBid, tanto empresas como particulares pueden potenciar la labor de las ONG que elijan a través de la donación, no de dinero ni de tiempo, sino de sus productos y servicios. Estas donaciones son publicadas y promocionadas en el outlet de SocialBid en Internet, y puestas así al alcance de todos los españoles, quienes pueden comprar lo que desean a precios de descuento, y tener la satisfacción añadida de que el importe de su compra se destina a la causa social descrita en el anuncio. El mercado solidario de SocialBid presenta una opción triplemente ventajosa: por un lado ayuda a las ONG a obtener recursos para financiar sus proyectos, sin coste ni inversión; por otro, hace posible que empresas y famosos desarrollen su labor de acción social a través de la donación de sus productos y servicios, de forma eficiente en costes, y con una visibilidad asociada superior a la ofrecida por vías de colaboración tradicionales; finalmente es para los consumidores una manera de mejorar la sociedad a través de sus compras solidarias.

¿Qué tipo de compras puede hacer un ciudadano en SocialBid y por qué es una buena idea hacerlo a través de esta plataforma?

Los compradores disponen de una gran tienda online donde pueden comprar artículos y regalos solidarios de una variedad muy superior a la ofrecida por el comercio justo tradicional: Productos y servicios (de videojuegos a cursos de inglés donados por primeras marcas como HP, Timberland o Privalia), comercio justo (café, artesanías, etc.), y artículos o experiencias únicas de famosos. Comprando a través de SocialBid, los consumidores pueden disfrutar de saber que los fondos utilizados para la compra irán destinados directamente a la causa social descrita en el anuncio, y de esta forma, integrarse más con el Tercer Sector de una forma sencilla y eficaz. Todo ello sin sacrificar experiencia de compra ni relación calidad-precio: ofrecemos un servicio comparable al de las principales tiendas de comercio electrónico del país, y vendemos la mayoría de nuestros productos con descuentos superiores al 50% sobre el PVP.

¿Quién escoge a qué ONG se destina el dinero de cada compra? ¿Recibe el consumidor algún tipo de acreditación de su colaboración con dicha ONG después de comprar en SocialBid?

A través de las alianzas estratégicas que mantenemos con actores relevantes del Tercer Sector, nos encargamos de que todas las ONG con las que trabajamos tengan una reputación demostrada. Pero la decisión final de la ONG beneficiaria está en manos del donante, y se refleja claramente en el anuncio de cada artículo que vendemos.

¿Cómo una persona con una carrera profesional tan bien encaminada en la consultoría y la banca lo deja y monta SocialBid sabiendo que ¿sólo¿ aspira a un sueldo?

He tenido la suerte de pasar mis primeros 22 años de vida viviendo, estudiando y trabajando en cuatro continentes. Esta experiencia en países tan dispares fue formando en mí, desde muy joven, una personalidad en la que el concepto de la justicia social se encuentra bastante engranado. De hecho, desde los 18 años ya sabía que quería realizar un emprendimiento social, pero pensaba que una adecuada formación en los campos de la economía y la gestión resultarían imprescindibles para maximizar mi impacto. Fue así que estudié Económicas, y tras licenciarme trabajé en dos firmas prestigiosas del mundo de la banca de inversión para posteriormente adentrarme en consultoría estratégica en Bain & Company, Allí conocí a Eduardo Giménez, actual socio de Bain, con quién decidí crear SocialBid. Mis experiencias profesionales anteriores me aportaron un nivel de conocimiento sin el cual hubiera resultado mucho más difícil lograr los resultados obtenidos hasta la fecha (9.000 productos y servicios vendidos y 500.000 euros de financiación nueva generada para las ONG en 18 meses).

Recientemente has sido escogido por Ashoka como uno de los nuevos emprendedores sociales de esta red mundial. ¿Qué es para ti el emprendedor social? ¿Cuál es la diferencia con un emprendedor clásico? ¿Qué te aporta una organización como Ashoka?

Un emprendedor social es una persona que identifica sectores de la sociedad que no están adecuadamente servidos por los organismos actuales, y que decide revertir estas situaciones ideando y materializando soluciones innovadoras. El emprendedor social comparte muchos de los aspectos del emprendedor clásico (creatividad, independencia, dedicación, y poca aversión al riesgo.) pero tiene un aspecto fundamental que lo diferencia: evaluar el éxito final de un proyecto en términos de su capacidad de transformar la sociedad de forma sistémica. La rentabilidad, más que un fin, se ve como un medio para alcanzar el máximo impacto. La principal ventaja hasta el momento de ser nombrado emprendedor social de Ashoka ha sido la oportunidad que me ha ofrecido de ponerme en contacto con muchos emprendedores sociales como yo, y de sentir que SocialBid es sólo una pequeña parte de un movimiento mayor, compuesto por cientos de individuos con proyectos creativos que están logrando mejorar día a día la sociedad en la que vivimos.

¿Crees que Internet es un buen medio para que surjan más emprendimientos sociales? ¿Qué le aconsejas a una persona que esté pensando en montar una empresa social?

Es difícil generalizar, ya que los proyectos de emprendimiento social varían enormemente, y muchos se realizan en el Tercer Mundo donde la penetración de Internet es aun mínima. En el caso de SocialBid, Internet es la pieza clave que permite que nuestro modelo funcione. Además, presenta ventajas indiscutibles de costes, tiempos de reacción, etc. y oportunidades interesantes de cara a una posible y deseada expansión internacional a futuro.

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