La personalidad única, de la pluma a los bits sin perder autenticidad
Es el trazo mil veces garabateado sobre ese papel que absorbe la tinta y, con ella, algo muy nuestro, nuestra firma. Por ello, es única e irrepetible y es prueba de valor ante la justicia y objeto de peritaje. Desde las intrincadas firmas de los notarios del renacimiento hasta el garabato más infantil, todas albergan algo que las hace únicas.
También en la nueva era de la digitalización, con el paso del mundo del átomo al bit es posible dar fe de voluntades únicas. En el mundo analógico la firma queda como constancia de la propia individualidad del firmante, que se manifiesta en su trazo único a ojos del perito. En el nuevo mundo digital es la tecnología la que permite usar algo de nuestra individualidad mediante la firma, en este caso electrónica.
Por tanto, la firma electrónica permite validar documentos digitales y trámites online de la misma forma que se hace mediante la firma manuscrita, al identificar al firmante y al contenido del documento en el momento de la firma.
¿Qué ventajas aporta la firma electrónica?
Para el experto en certificación digital y firma electrónica Julian Inza, “desde un punto de vista técnico equivale a plastificar un documento electrónico y ponerle un sello que identifica a quien lo plastificó”. Además de la seguridad que aporta la firma electrónica, también hay otra serie de ventajas como la aceleración de tramitaciones, la conservación del medio ambiente al ser necesarios menos documentos en papel y la movilidad que permite firmar un documento desde cualquier lugar, sin necesidad de un desplazamiento físico con la consiguiente pérdida de tiempo y costes.
¿Como la están usando las empresas y la Administración?
El uso de la firma electrónica se ha implantado ampliamente entre las empresas en ámbitos como la facturación electrónica y en la realización de trámites telemáticos, en especial con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social.
Un ejemplo de utilización de firma electrónica en la administración sería la gestión del Impuesto sobre la Renta. Si disponemos de un certificado digital como la firma electrónica sólo hay que introducir el número del DNI para identificarnos. En caso contrario, es necesario facilitar una serie de datos que demuestren la identidad del usuario. Es un ejemplo de cómo la firma electrónica sirve para agilizar las gestiones de forma segura y más cómoda.
Las empresas, según lo prescrito en la Ley 56/2007, deben ofrecer un medio de interlocución telemática con el que interactúen sus clientes y puedan, entre otras cosas, ejercer sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición relativa a sus datos personales. En 2008, según los datos del ONTSI, la mitad de las empresas con Internet utiliza la firma digital, elevándose al 72% en las empresas medianas (entre 50 y 249 empleados) y al 83% en las grandes empresas españolas (250 o más empleados).
El mismo estudio señala que el 67,1% de las empresas grandes y pymes españolas se relaciona con la Administración pública por Internet, lo que supone un incremento de 5 puntos porcentuales respecto al año anterior. En el caso de las microempresas, el uso de la e-Administración ha subido en 5,5 puntos en el último año, elevándose al 40,9%, retornando cada vez mayor número de documentos de manera electrónica y bidireccional.
Un buen ejemplo sobre los posibles usos de la firma electrónica lo podemos encontrar en red.es.
Desde el 4 de diciembre de 2008 se está empleando la firma electrónica en red.es y según su director general, Sebastian Muriel, se han evitado carpetas enormes de documentos que antes había que firmar, se ha avanzado en la mejora del medio ambiente y se ha obtenido una reducción gastos de dinero público, a la vez que sirve de ejemplo para que otras empresas vean las ventajas de la firma electrónica y del DNIe.
¿Cómo se puede usar la firma electrónica?
Existen programas informáticos que gestionan la Firma Electrónica y son válidos siempre que están catalogados como un "dispositivo seguro de creación de firma", según establece la ley.
El DNIe o DNI electrónico, que a mediados de 2009 supera los 10 millones de unidades, cumple los máximos niveles de exigencia para este cometido, y para usarlo no hace falta nada más que una "chipetera": un dispositivo lector de tarjetas inteligentes que cuesta entre 20 y 30 euros.
Para Julián Inza, “el uso masivo del DNIe pasa por la implantación de estas ‘chipeteras’ de serie en todos los ordenadores que se vendan en España”.
Consejos
A la hora de elegir el PIN del DNIe hay que indicar al menos 8 caracteres y permite combinar letras y números.La recomendación del experto Julián Inza para facilitar su uso en todo tipo de dispositivos es elegir un PIN numérico de 12 o más cifras, que también es muy seguro pero que tiene la ventaja de que será más fácil de usar en los cajeros automáticos o en los mandos a distancia de la TDT.
Aunque ya no sea necesario calibrar el movimiento de muñeca, pluma en mano, nuestra personalidad y la jurídica de las empresas se manifiesta ya de forma totalmente segura y acreditada mediante la firma electrónica.
Aunque ya no sea necesario calibrar el movimiento de muñeca, pluma en mano, nuestra personalidad y la jurídica de las empresas se manifiesta ya de forma totalmente segura y acreditada mediante la firma electrónica.
Enlaces útiles:
- DNI electrónico
- FNMT - RCM Autoridad de Validación
- Certificado Digital
- Firma electrónica en el móvil
- Todo es electrónico (Blog de Julián Inza)
red.es
ONTSI
dominios
RedIRIS
TV en red